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¿Usted jura que come sano?Mejor, no jure tanto...

Una encuesta a 1.760 chilenos nos delata: no miramos las etiquetas nutricionales de los alimentos. ¿Resultado? Exceso de comida "saludable" que engorda.

como saber si come sano

¿Cuántas veces ha mirado la etiqueta nutricional de algún chocolate antes de comérselo? ¿Sabe cuántas calorías tiene el pan que se come cada día al desayuno? No es la idea que usted se sienta culpable por lo que come. Pero ¿ha contado todas las calorías que consume en un día? Una encuesta responde por usted: sabemos que las papas fritas, una pizza y una hamburguesa tienen exceso de calorías, pero cuando de cosas aparentemente más saludables se trata, perdemos (sin culpa) la noción de su aporte calórico.

El estudio Chile 3D, de la consultora Collect GfK, preguntó acerca de la percepción calórica que tienen los chilenos sobre algunos alimentos. Los encuestados debían determinar si los alimentos tenían un aporte calórico bajo, considerable o excesivo, y la conclusión fue que sabemos bien qué nos engorda, pero cuando percibimos algunos alimentos como más o menos saludables, les atribuimos un aporte calórico mucho más bajo de lo que realmente tienen.

El galletón de avena que usted come a media tarde es un ejemplo de los comestibles que más confunde a los consumidores. El 72% de los encuestados considera que tiene menos de 200 calorías y el 58% menciona que su aporte calórico es bajo. Pero la realidad es otra. Las calorías reales del galletón son 280 y solo 40% acertó en que su aporte, más que bajo, es considerable.

Ahora, si usted abusa de las ensaladas con un ojo puesto en el calendario porque se acerca el verano, ponga atención a esto. Giselle Muñoz, nutricionista de la Clínica Las Condes, advierte que algunas ensaladas tienen excesos de aceites grasos debido a la gran cantidad de aderezos, crutones, o carbohidratos (papas, tallarines) que se les añade, dejándolo bastante más calórico de lo que realmente es. ¿Qué cree la gente? El 69% de los encuestados considera que una ensalada tipo César (lechugas, crutones, queso y pollo) tiene menos de 200 calorías y el 63% cree que su aporte calórico es bajo. Sin embargo, están lejos de acertar: su aporte real es de 308 calorías. Solo el 34% le apuntó a que es considerable.

Con los alimentos más calóricos mostramos mayor asertividad; incluso les damos un poco más de calorías de la que realmente tienen. Por ejemplo, con la pizza. Al preguntar cuántas calorías creían que tiene una napolitana mediana, 70% determino que tiene más de 500 calorías. Con el bistec a lo pobre, aún más: 84% cree que tiene más de 500 calorías. Con la hamburguesa, la sentencia calórica baja un poco ya que solo 58% considera que tiene más de 500 calorías. ¿La cruel verdad? En calorías reales, todos sobrepasan las 500 calorías, lo que muestra que esta vez los encuestados tenían más conciencia, por lo tanto 76% consideró que el aporte calórico de estos tres alimentos es excesivo.

Le saco la sal

Caer en una estimación errónea de las calorías con estos alimentos tiene una explicación: si bien hemos adquirido una cultura de lo saludable, nos damos permiso para excesos con esos alimentos. “Hoy sabemos que la avena y la lechuga, dependiendo de su composición, son mucho más saludables que otros alimentos. Y eso hace que destruyamos estos alimentos hipocalóricos agregándole muchas más calorías de las que tienen con aderezos o comiendo mayor cantidad de lo recomendado”, explica Giselle Muñoz.

Esa es solo una clase de licencia que nos damos. Hay otras: quién no se ha dado permiso de comer algo dulce después de almorzar ensalada. Veamos qué pasa con el Super 8 de media tarde.

Al preguntar a los encuestados sobre el aporte calórico de esa tradicional golosina, el 49% cree que tiene entre 200 a 500 calorías y lo ven con un aporte un poco más calórico del que realmente tiene. Ahí exageramos, porque su aporte real son 146 calorías. Con las bebidas ocurre algo parecido: un vaso grande contiene un aporte calórico de 185 calorías; sin embargo, el 55% considera que tiene más de 200.

Los mitos sobre las calorías también alcanzan al pan. ¿Le han dicho que la marraqueta (pan francés o pan batido, como quiera) engorda menos? Quien le dijo eso… tenía razón. Una hallulla tiene 309 calorías y una marraqueta, 267. En ambos casos, la gran mayoría de los encuestados sabe que aportan más de 200 calorías. Pero, en ese entendido, abusamos de la sabiduría popular: el 40% menciona que la marraqueta tiene menos de 200 calorías.

¿Importa saber esto? Sí. Más allá de cómo corren los días del calendario, según la OMS, la ingesta calórica diaria en promedio de un hombre adulto debiera estar entre 2.000 y 2.500 Kcal. Y en el caso de las mujeres adultas, entre 1.500 y 2.000 Kcal en promedio. Ahora, cuando se preguntó en el estudio sobre si se considera una persona con sobrepeso, el 58% de las mujeres consideró que lo tiene y 39% de los hombres hizo lo mismo. ¿Están cerca? No mucho. Ellas exageran (solo 34% lo tiene en realidad) y ellos cantan victoria (45%).

Así las cosas, de este estudio se decanta que las personas no solo no leen las etiquetas. Tampoco se pesan.

Fuente: La Terceea

¿Usted jura que come sano? Mejor, no jure tanto... - 28 septiembre 2012
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