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El test que nos dice la verdadera edad.

La edad biológica dejó de ser un misterio para la ciencia. Un test de la empresa Life Length utiliza la técnica más precisa para medir los telómeros, estructuras que funcionan como reloj celular: en la medida en que se acortan, envejecemos. Con esa información podemos saber si nuestros hábitos nos hacen más jóvenes o más viejos. Y cambiarlos, si es necesario. Lo probó José Miguel Jaque para el diario la Tercera. Los resultados son sorprendentes.

Edad cromosómica

Cuando era niño, la entrada de lechuga con jurel a la hora de almuerzo era una manda. No sé en que momento en el camino a la adultez, comer lechuga se volvió una tortura. Tal vez porque en vez de plato de entrada, con más años, estrés y kilos, y menos tiempo para almorzar en la semana, la lechuga se volvió el plato único. Un camino que sigo, pese a todo, porque los diarios, mi nutricionista y el espejo me "recuerdan" que es lo más saludable.

La pregunta que sigue es si tanto esfuerzo se traduce en un beneficio concreto. Este año la ciencia ha dado un nuevo paso adelante entregando un test que nos da la respuesta: nos dice que edad tenemos realmente. No la cronológica, sino que la edad biológica. Esa que nos dice cuán envejecido está nuestro cuerpo, al margen de los años que tengamos, y que depende de cómo nos portamos con él. ¿Cómo lo hace? Descifrando el largo de los telómeros.

Los telómeros son los extremos de los cromosomas de las células y juegan un papel clave para proteger su integridad. Son como el plástico duro que no permite que los cordones de las zapatillas se deshilachen. Así los describió la bioquímica australiana Elizabeth Blackburn, uno de los investigadores que descubrió la telomerasa, enzima que mantiene los telómeros y alarga aquellos que se van acortando con la división de las células, lo que le valió el premio Nobel de Medicina el 2009. Los telómeros van perdiendo longitud y conforme esto va ocurriendo, vamos envejeciendo. Sólo los que miden 3Kb pueden cumplir la función de proteger los cromosomas. Y este examen entrega precisamente esa información: la longitud telomérica.

Estamos hablando de una mecanismo que controla el camino a la vejez, y por lo mismo, al tener un biomarcador que puede estimar el grado de envejeciemiento celular, podríamos mejorar nuestros hábitos y así disminuir los riesgos de las enfermedades que aparecen en la medida que cumplimos años, como accidentes cardiovasculares o neurológicos, como el alzheimer. Además, es una mecanismos probado: la doctora María Blasco, especialista que ha dedicado más de 20 años a estudiar los telómeros y que hoy es Jefa del Grupo de Telómeros y Telomerasa del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, de Madrid, realizó un estudio que demostró que si se logran mantener artificialmente largos los telómeros se extienden a la longevidad. Aplicando telomerasa en ratones, logró que éstos vivieran 3 años, cuando su promedio de vida eran 2. Si pasamos esto a humanos, tomado en cuenta que la media de edad en hombres y mujeres es de 76,5 años, podría llegar a los 110 años de vida.

Actualmente sólo la empresa Life Length, con sede en Madrid, realiza este análisis con una técnica más precisa. Para hacerlo, se requiere una muestra de sangre que debe llegar a cierta temperatura. Una vez en los laboratorios, un grupo de expertos en biología molecular analiza las muestras con microscopios que cuestan, por lo bajo, dos millones de dólares. Un costo alto aún para un test que puede darnos luces sobre cómo nuestro estilo de vida está afectando nuestras posibilidades de longevidad y que por ahora sólo se ha podido hacer un selecto puñado de personas en el planeta. Yo soy uno de ellos.

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"Tus resultados son estupendos". Al otro lado de la línea, Stephen Matlin, CEO de Life Length - que me analizó mis telómeros -, me adelanta lo que viene en un informe con mis resultados que se desplaza lentamente por la vía email.

La técnica de Life Length - llamada Tecnología de Análisis de Telómero - permite medir los cromosomas de cada célula individualmente. En las muestras los telómeros se tintan con un producto químico que los deja fluorescentes. Cuanto más fluorescentes, mayor es la longitud telomérica. Luego con algoritmos matemáticos se extrapola la longitud de los telómeros de acuerdo a cuanto brillan.

Si esto es así, en mis resultados, el cuadro donde aparecen los telómeros debiera mostrar bastante fluorescencia. Los resultados se leían así:
Edad cronológica: 37 años / Edad biológica estimada: 18 años
Porcentaje de telómeros cortos: 14,0% / Mediana longitud telomérica: 8,93%

Leyó bien.¡Mi edad cronológica corresponde a una persona de 18 años!, de acuerdo a la estimación que compara mis resultados con los de otros hombres del mismo rango de edad. Claro está, mientras mayor sea la base de datos - a medida que más gente se haga esto -, mayor será la efectividad de esa estimación.

¿Porqué 18 años? Los telómeros se van acortando con el paso de los años, pero el ritmo varía según cada individuo. Y son tres los factores que influyen en un envejecimeinto más lento o más acelerado. Primero, la genética. En mi caso, es un arma de doble filo: mi abuelo y mi padre no pasaron de los 60 años por culpa del corazón, y un test genético marcó el riesgo cardiovascular en mi hoja de ruta. Pero mi familia materna, que tiene un corazón más resistente, ha vivido hasta más allá de los 80 años: Y este examen dice que voy por buen camino. Habrá que ver...

En segundo lugar, los hábitos sobre el cual podemos ejercer mayor control. Vida sana, sueño como la gente, nada de cigarros, humo de segunda mano, poco alcohol, muchas espinacas con atún y manzanas ralladas, y la prometida vigorexia que he postergado más de la cuenta.

Tercero: el medioambiente. ¿Qué me podría afectar? Vivir en una ciudad malditamente contaminada como Santiago. Ahora, si viviera en Puchuncaví, esta variable sería más determinante.

Ahora, una cosa juega a mi favor: el acortamiento de los telómeros se hace más pronunciado a partir de los 40 años. Aún no llego y estoy camino de hacerle el trabajo más difícil al organismo.

En todo caso, la medicina ha hecho su parte. Hoy existe la terapia TA-65, una sustancia química que actúa como activador de telomerasa. Cómo está dicho, la telomerasa protege los telómeros y alarga los que se han acortado.

Posibles usos de este test

Este examen podría ser de mucha utilidad para mujeres que tienen dificultad para embarazarse. Cómo existe relación directa entre la edad biológica de la mujer y la calidad de sus ovocitos, un examen de telómeros podría dar señales sobre el éxito o no de un tratamiento, permitiendo un ahorro de tiempo, dinero y expectativas.

Una de las áreas más sensibles donde se puede aplicar es el cáncer. Más del 95% de todos los tipos de tumores activan la telomerasa cuando se forman, de manera de hacerse inmortales. Es decir, la telomerasa actúa manteniendo el crecimiento de las células cancerígenas. Entonces, una manera de atacar a estás células cancerígenas es aplicar inhibidores de telomerasa, pues al neutralizar la acción de la telomerasa se pueden eliminar los tumores. Aunque, esto es bastante complejo y este escenario está aún en estudio.

Ya sabemos al menos que la edad cronológica y biológica no necesariamente van de la mano y que nuestra dieta y estilo de vida contribuyen a ello. Esperemos que los estudios nos lleven a muchos más logros a partir de este importante descubrimiento.

Fuente: La Tercera.

El test que nos dice la verdadera edad por José Miguel Jaque - Fragmento - 05 de noviembre 2011
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